Con la llegada del buen tiempo y el aumento de la actividad en terrazas, bares y restaurantes, también crece el riesgo de aparición de plagas. Moscas, mosquitos, cucarachas, roedores o palomas encuentran en estos espacios el entorno perfecto para alimentarse y refugiarse si no se aplican las medidas preventivas adecuadas.
En un sector donde la higiene y la experiencia del cliente son fundamentales, la prevención es la mejor estrategia para evitar incidencias que puedan afectar a la actividad del negocio.
¿Qué plagas son más habituales en terrazas y establecimientos de hostelería?
Moscas o mosquitos
La presencia de alimentos, bebidas y residuos orgánicos favorece su aparición. Además de resultar molestas para los clientes, pueden transportar microorganismos y contaminar superficies. Información sobre la plaga de mosquitos.
Cucarachas
Su actividad suele concentrarse en cocinas, almacenes, zonas de residuos y redes de saneamiento. Detectarlas a tiempo es fundamental para evitar infestaciones. Más información sobre las cucarachas aquí.
Roedores
Buscan alimento, agua y refugio, pudiendo acceder a los establecimientos a través de pequeños huecos o instalaciones de saneamiento. Aunque su actividad es fundamentalmente nocturna, si la plaga esta muy extendida pueden verse durante el día merodeando por las instalaciones. Más información sobre los roedores aquí.
Palomas
Las terrazas, cornisas, toldos y cubiertas de los establecimientos pueden convertirse en puntos de descanso y nidificación para las palomas. Además de generar una mala imagen para los clientes, sus excrementos pueden deteriorar el mobiliario, obstruir canalones y suponer un riesgo para la higiene del entorno. Más información sobre la plaga de palomas aquí.
La instalación de sistemas de prevención y exclusión, junto con un mantenimiento adecuado, es la solución más eficaz para evitar su presencia de forma respetuosa y conforme a la normativa.
Claves para prevenir la aparición de plagas
La prevención debe formar parte de la gestión diaria del establecimiento. Algunas medidas recomendadas son:
- Mantener una correcta gestión de residuos y vaciar los contenedores con frecuencia.
- Limpiar de forma periódica terrazas, cocinas y zonas de almacenamiento.
- Evitar acumulaciones de agua y restos de alimentos.
- Revisar desagües, arquetas y puntos de acceso al edificio.
- Sellar grietas y huecos por donde puedan acceder insectos o roedores.
- Formar al personal para detectar indicios de actividad de forma temprana.
La importancia de un plan de mantenimiento profesional
Aunque las medidas preventivas son fundamentales, la mejor garantía para un establecimiento es contar con un programa de mantenimiento adaptado a sus necesidades.
Las inspecciones periódicas permiten detectar riesgos antes de que se conviertan en una infestación, aplicar medidas correctivas y mantener la documentación necesaria para auditorías y controles sanitarios.
En HCP ayudamos a bares, restaurantes, cafeterías y otros negocios de hostelería de Bizkaia a proteger sus instalaciones mediante planes de control preventivo adaptados a cada actividad.
La prevención protege tu negocio
Una plaga no solo supone un problema sanitario. También puede afectar a la reputación del establecimiento, provocar reclamaciones e incluso comprometer el cumplimiento de la normativa.
Actuar antes de que aparezca el problema siempre es la mejor inversión.


